miércoles, 1 de junio de 2016

Tiempo de Poseer La Tierra!




Marcos 11:23 
Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.


Comprendiendo que Dios no tiene límites y necesitamos contemplar las promesas de Dios para poder poseerlas, veamos el principio que es:
''NUESTRAS PALABRAS''.

Las palabras que salen de nuestra boca son determinantes para lo que vamos a ver en nuestro futuro. 
La biblia dice que la muerte y la vida están en poder de la lengua (proverbios 18:21), por lo tanto matar tus sueños y crear un futuro incierto es tan fácil como hablar negativamente e incluso hablar puras bobadas.
En las escrituras también dice que el que quiera ver días buenos refrene su lengua del mal. 


Y es que hoy es más facil hablar de los demás a espaldas de ellos y dañar la imagen de otra persona, Cuando la biblia dice sobre la lengua en 
Santiago 3:9 Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, 
que han sido hechos a la imagen de Dios...


Es muy fácil hablar incorrectamente, 
solo es necesario estar distraído, ver lo que no tienes que ver, oír lo que no tienes que oír 
y meditar en lo que no tienes que meditar.


No te permitas cancelar las promesas de Dios 
por hablar irresponsablemente. 
Ponte de acuerdo con lo que la palabra de Dios dice acerca de ti y decláralo de día y de noche,
 aún cuando veas las circunstancias adversas.


Hablar correctamente conlleva el mismo esfuerzo que hablar mal, por lo tanto cuida cada palabra que sale de tu boca. 

La decisión de entrar en tu tierra prometida 
esta en tus palabras.

Porque por tus palabras serás justificado, 
y por tus palabras serás condenado. 
(Mateo 12:37)

Es por las palabras que tu articulas 
cada día las que determinan una posible condenación 
a una vida fracasada o justificado para ser una bendición.

CUAL ELIGIRÁS HOY???


Pas. Cristian E. Pérez


lunes, 16 de mayo de 2016

Saber Esperar En Dios!



Esperar.... Esperar....
Esperar en Dios......
Para Mi el significado de esta palabra es
"Tiempo"




Y en muchas ocasiones sera un
"Largo Tiempo"
sin embargo,
Dios todo lo que hace, es con un proposito,
y el esperar no es la excepcion.


Mientras tanto, pueden suceder muchas cosas,
que lleguemos a desesperarnos, a dudar, angustiarnos, cuestionar,
tratar de ayudarle a Dios y tomar decisiones precipitadas,
como lo hizo Sara la esposa de Abraham,
Ellos tenian la promesa de Dios, que les daria Un Hijo!


Todos conocemos la historia, y sabemos que Sara
se adelanto a los acontecimientos y formo su propio plan, para tener un Hijo,
el cual fallo por completo, por supuesto que fallaria,
nuestros planes pueden ser muy buenos pero son limitados,
nuestro tiempo corre tan de aprisa,
sin embargo el tiempo de Dios pareciera que no tiene prisa
y sus planes son mejores que los nuestros,
Dios nunca falla, ni llega Tarde!


Dios no retrasa su promesa,
segun algunos la tienen por tardanza.




Romanos 5:4 dice:

Porque sabemos que la tribulación
(pruebas o sufrimientos)
produce perseverancia, la perseverancia,
carácter, el carácter,
esperanza, y esta esperanza no nos defrauda,
porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón
por el Espiritu Santo que nos ha dado.




Hay un propósito en la espera de la promesa de Dios...

Dios esta trabajando en Ti, formando Tu carácter, fortaleciendo Tu Fe.




El Salmista David dijo:

Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
Salmos 40:1


La Espera, es el tiempo de Clamar y aprender a esperar con paciencia !




Salmos 46:10 dice:

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.






Dios quiere que aprendamos a confiar y depender de El.

Eso significara muchas veces,
Estad Quietos y aprender a confiar en Dios,
aun cuando las cosas no se ven nada bien.
Cuando esperamos lluvia y estamos viendo un cielo azul
sin una sola nube en el horizonte.
Cuando esperamos en la promesa sin cumplir
y no vemos nada que nos indique que lo que esperamos esta en camino.


Cuando todo parece que esta en contra de nuestras expectativas.
Cuando vemos las circunstancias
que no estan a nuestro favor.

Todo esto es solamente la perfecta oportunidad
para ver la mano de Dios moverse y obrar milagros!






"Estad Quietos y conoced que Yo soy Dios"
dice el Señor.




Porque cuando la noche esta mas obscura,
es cuando esta a punto de amanecer!



Por la noche durara el lloro,
y a la mañana vendra la alegria.

Salmos 30:5



La Fe no espera ver para creer, solo Cree y Obedece!



Dios no se ha olvidado de Ti ni de su promesa,
El ha escuchado tu clamor, espera con Fe, con paciencia,
con esperanza!




Señor Ayudanos a esperar en Ti,

pacientemente, confiadamente, si Tu lo has prometido,
lo cumplirás!


En Ti esperare,
En Ti mi esperanza fundo y no hay poder en el mundo
contra Aquel que en Dios confia.



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lunes, 14 de marzo de 2016

Amas o Aborreces!



Si tú no amas, estás en tinieblas y tropiezas con tus hermanos. El que ama…
en él no hay tropiezo reza el texto. De modo que aunque el otro venga como un toro enfurecido, tú puedes evitar el encontronazo. Dos no tropiezan si uno no quiere.


Hay varios textos de la 1º Epístola de Juan, que vienen muy al caso por su incuestionabilidad. Si te pregunto: - ¿En que reino estás, en el de las tinieblas, o en el de la luz? ¡En el reino de la luz, por supuesto!, me responderás.


Sin embargo, debo pasar esta declaración por el examen de la palabra de Dios


1 Jn. 2.9
El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.


¿Hay algún hermano a quien tú aborreces?


¿Hay alguien en tu congregación,
o fuera de ella, a quien no amas?




- Oh no, hermano – me dirás -. Yo no aborrezco a nadie. Yo no odio a nadie.


¡Un momento!
Aborrecer no es odiar;
aborrecer es un término más suave.
Es tener en menos, no apreciar, poner en segundo plano a alguien.


¿Hay alguno a quien menosprecias?


¿Hay alguien de quien dices,
“A ése, la verdad es que no lo paso”?


Pues, eso es aborrecer.
Si “no lo puedes pasar”,
lo aborreces.


Y si tú aborreces a un hermano, dice Dios que todavía estás viviendo en las tinieblas.


Sigue el texto mencionado:
El que ama a su hermano, permanece en luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos
(1º Jn. 2:10-11)




Si tú no amas, estás en tinieblas y tropiezas con tus hermanos. El que ama…en él no hay tropiezo reza el texto. De modo que aunque el otro venga como un toro enfurecido, tú puedes evitar el encontronazo. Dos no tropiezan si uno no quiere.


En esto se manifiestan los hijos de Dios,
y los hijos del diablo:


todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios
(1º Jn. 3:10)


Y si no es de Dios, ¿de quién es?


Muchos dicen:
- Hermano, yo no aborrezco a nadie.
- ¿Y a fulano de tal?
- No, no. Con él no tengo nada. Yo no tengo nada con nadie.


¡Justamente ese es el problema!
¡No tener nada! ¡Tendrías que tener algo!
Tendrías que tener amor. Aquí ya no se nos dice,
el que no aborrece, sino, el que no ama.


Si no tienes nada, no tienes amor.
Y San Juan señala claramente que
el que no ama no es de Dios.


Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte
(1º Jn. 3:14)


¿Has pasado de muerte a vida?
¿Cómo lo sabes?
- Y, porque un día hace cinco años, en una reunión pasé adelante llorando y entregué mi vida a Cristo. Seis meses después me bauticé en agua, y ahora soy miembro en plena comunión de la iglesia…


No, lo que cuenta no es lo que te pasó un día, sino lo que ahora tienes. En esto sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos.


¿Cómo puedo saber que permanezco en la vida?


No por lo que sucedió hace algunos años, sino por lo que está pasando ahora en mi corazón.


Nuestro testimonio debería ser:
“Yo sé que pertenezco al reino de Dios
porque amo a mis hermanos”.


El apóstol Juan escribe:
El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Sin embargo, alguien podría decir:


- Mire usted, yo sé que tengo que amar a mis hermanos, pero hay uno a quien no puedo amar.
¿Sabe porqué?
¡Porque ese ni debe ser mi hermano!


¿Cómo puedes afirmar que no es tu hermano?


¿Cómo te atreves a constituirte en juez?


Y si no es tu hermano, entonces, ¿qué es?


¡Tu prójimo! Pues, Cristo dijo:


Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De manera que, ¡ámale como a ti mismo, como el señor lo ordenó!


- No, no, no. Me parece que ese no es
¡ ni mi prójimo !


Y, ¿qué es, entonces?
¿Tu enemigo?
Bueno, Cristo dijo:
Amarás a tus enemigos.


Si es tu prójimo, tienes que amarle.


Y si es tu enemigo, también tienes que amarle.


Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida (me asusta leer este texto)… y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él
(1º Jn. 3:15)


Yo me pregunto
qué hemos hecho hasta el día de hoy
con todos estos textos.
Dios está abriendo hoy las páginas
de su libro ante los ojos de su pueblo.


Y si yo aborrezco a mi hermano Dios dice que soy asesino, y como asesino, no puedo tener vida permanente en mí.


El amor hacia los hermanos no es un mero afecto emocional, un amor teórico o un amor “espiritual”. No, de ninguna manera. Es un amor práctico, real, tangible. No basta con abrazar al hermano. Cristo quiere echar fundamentos concretos y firmes para su reino.


En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos (1º Jn. 3:16).


Esa clase de amor que tuvo Cristo, que le llevó a dar su vida, es el que debemos tener. Debo amar hasta poder ofrecer mi vida por mis hermanos.


Es fácil decir:
“Hermano querido, te amo con todo mi corazón”.
Pero un día este hermano querido golpea a la puerta de tu casa. Viene temeroso. No sabe cómo empezar la conversación. De pronto te dice:


- Hermano, esta quincena
NO ME ALCANZO DE LO PREVISTO .
Por favor, ¿podrías prestarme algo de dinero para que mi familia pueda comer?


- Mire, hermano, en cuestiones de dinero yo tengo una norma: No presto plata a nadie, ni pido nada prestado. Así pues,
¡que Dios le bendiga!


¿De dónde salió esa norma?


Veamos lo que Dios dice en su palabra:
Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad
(1º Jn. 3:17-18)


Esta es la clase de amor que Cristo nos demanda.


Así que:



Como muestras tu amor a tus hermanos?


Como mostramos el amor a nuestros enemigos?


Como muestras tu amor a tus familiares?


Como muestras tu amor a tus hermanos?


Como muestras tu amor a tus vecinos?


Como muestras tu amor a tus maestros?


Como muestras tu amor a tus pastores?




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Combatiendo El Veneno!

  Levítico 19:17 (NVI) »No alimentes odios secretos contra tu hermano, sino reprende con franqueza a tu prójimo para que no sufras las conse...